USO DE ANTIBIÓTICOS-RECOMENDACIÓN DE PROBIÓTICOS

Es muy posible que si te han recetado un antibiótico recientemente, cuando hayas acudido a la farmacia, te hayan aconsejado que tomes probióticos durante el tratamiento.

– ¿Qué son eso de los probióticos?. – Ah, ya tomo Actimel todos los días. – Bueno, pero, si tomo Omeprazol ya me estoy protegiendo el estómago. – Pues no me tomo el antibiótico, a ver si voy a arreglar una cosa y estropear otra…

Estos son algunos de los comentarios que oímos habitualmente en la farmacia. Por ello, nos ha parecido interesante profundizar un poquito en el tema de los probióticos y su uso durante el tratamiento con antibióticos.

En primer lugar, ¿cómo actúan los antibióticos?

Los antibióticos matan a las bacterias que causan las enfermedades, pero también a las bacterias probióticas que componen la flora de nuestro organismo y que son beneficiosas para la salud. Un déficit de flora normal en nuestro organismo causaría problemas por bacterias y hongos patógenos ( diarrea asociada a antibióticos, hongos vaginales o bucales…). Seguro que a alguno os sonará ésto…

y, ¿cómo pueden ayudarnos los probióticos ante estas situaciones?

Los probióticos son microorganismos vivos no patógenos que, al ser suministrados en cantidades adecuadas, desplazan a las bacterias nocivas impidiendo su proliferación, promueven beneficios en la salud contribuyendo a la flora intestinal y potenciando el sistema inmunológico.

¿Qué probiótico sería el más adecuado?

A la hora de elegir el probiótico que vamos a tomar es importante tener en cuenta distintos aspectos:

-Los probióticos son eficaces a altas dosis, por lo que el producto que seleccionemos deberá tener una cantidad adecuada de bacterias (por lo menos 10.000 millones). Los preparados alimenticios de venta en supermercados no garantizan con ensayos clínicos este aspecto.

-Para que sean eficaces han de estar compuestos por cepas bacterianas clínicamente testadas,no patógenas y de origen humano.

-Deben ser bacterias vivas. Algunos se conservan en frigorífico, por lo que hay que tener cuidado de que no se rompa la cadena de frío ya que perderían efectividad. Resulta más cómodo usar los que no necesitan nevera.

¿Qué precauciones debo seguir al tomar un probiótico?

Es recomendable administrar el probiótico 1 o 2 horas antes o después del antibiótico, ya que su administración conjunta disminuirá el efecto beneficioso de éste, eliminando buena parte de sus microorganismos y disminuyendo su efecto terapéutico. Además, nunca debe mezclarse con comida o bebida caliente.

¿El Omeprazol me protege de estos efectos perjudiciales debidos a antibióticos? Rotundamente, no. El Omeprazol y los probióticos realizan funciones distintas en el cuerpo. El Omeprazol disminuye la producción de ácido en el estómago para evitar daños en las paredes del estómago y el esófago y esta función nada tiene que ver con el efecto sobre la flora que se le atribuye a los probióticos.

Los complementos de farmacia son los únicos que garantizan que se cumplen las premisas de eficacia, seguridad y calidad y creemos que hemos aportado argumentos suficientes que lo avalan.

Desde luego, éstas son solo recomendaciones que te hacemos desde la farmacia, ahora la decisión es tuya.

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