MI PELO, MI TESORO: CÓMO LUCIR UN CABELLO SANO

¿Sabías que llevas lavándote mal el cabello toda la vida? Esa costumbre que tenemos de echar una gran cantidad de champú y frotar y frotar como si no hubiera un mañana, es un método que además de no aportar nada a nuestro cabello puede dañarlo.

Por un lado, estamos sobreestimulando las glándulas sebáceas, lo que puede llevar a una producción de exceso de sebo. Por otro lado, el incidir con tanto entusiasmo y con movimientos circulares en el pelo, lo único que que consigue es dañar la fibra capilar .

Y, ¿cuál es la mejor manera de lavar bien nuestro cabello? En primer lugar, humedecer bien con agua no excesivamente caliente y aplicar una pequeña cantidad de champú distribuyéndola por el cuero cabelludo. Nunca frotar en círculos, realizar movimientos de atrás a delante y de delante a atrás con las yemas de los dedos, sin apretar mucho, por todo el cuero cabelludo. Con la cantidad de champú que se va deslizando por nuestro cabello es suficiente para que éste se limpie.

Lo ideal es realizar dos lavados consecutivos, puede ser con el mismo champú o con distintos, si queremos aprovechar las propiedades que nos puede aportar el usar varios.

Con este método de lavado evitamos que se rompan las fibras capilares y que el cabello se enrede, ya que el proceso de desenredado con el cabello húmedo puede suponer más rotura de fibras. Lo ideal sería cepillarlo muy bien antes de la limpieza, sobre todo si se trata de melenas largas.

Hoy en día hay una pequeña guerra contra los champús que contienen siliconas y sulfatos, pero, ¿realmente son tan malos?

La siliconas se utilizan como emulsionantes que permiten mantener estables mezclas que en principio serían inmiscibles. También tienen un efecto emoliente que suaviza y protege el cabello formando un film protector que incluso actúa contra el calor y el sol.

Si bien es cierto que en cabellos muy dañados mejora el aspecto, no repara el cabello y también puede ser que enmascare daños capilares.

Por ello, es un producto seguro y útil, pero en determinados cabellos como los lacios puede que no sea el más adecuado, porque puede apelmazar el cabello.

Respecto a los sulfatos, son tensioactivos aniónicos con acción emulsionante, generan espuma, y buena detergencia.

Hay que evitar los más agresivos como el Lauril sulfato sódico, que puede irritar y resecar la piel, pero por lo demás, su uso es totalmente seguro. Ciertamente, si lavamos el cabello todos los días no necesitaremos usar un champú con sulfatos, pero si no es así , debemos tener en cuenta que los champúes van formulados con otro muchos productos que los convierten en totalmente respetuosos con nuestra piel.

¿Crees que utilizar acondicionador engrasa tu cabello? Nada más lejos de la realidad. Los acondicionadores son los mejores preventivos para mantener nuestro cabello sano. Son cosméticos de efecto instantaneo, con uno o dos minutos que los dejemos actuar es suficiente, y nos permiten desenredar el cabello casi sin tocarlo. Forman una película que evita el encrespamiento y aplicado en la zona de la fibra capilar que puede estar más expuesta a agresiones o puede estar dañada actúa como tratamiento protector.

¿Evitas utilizar el secador por que crees que estropea el pelo? Pues no solo no es perjudicial, sino que mejora su calidad. La humedad es perjudicial para el cabello, penetra en este y despega la cutícula. Produce daño, aumenta el encrespamiento y el cabello se debilita.

La mejor manera de utilizarlo es a velocidad baja en rizado y en cabellos lisos puede ser alta. La temperatura tiene que ser menor de 50ºC y debemos mantener el secador a unos 15cm del cabello.

En cabellos lisos, lo ideal es realizar el secado de arriba a abajo, a favor de la cutícula, mientras que con los cabellos rizados la mejor técnica es utilizar el difusor.

Es importante secar el cabello al 100%, ya que la humedad que queda retenida en su interior genera fragilidad, sobre todo si después del secado vamos a utilizar planchas.

Y recuerda, el cabello que ya está dañado no se puede reparar, podremos mejorar su aspecto, pero seguirá dañado. Por eso, como no nos cansamos de repetiros, el mejor tratamiento siempre es la prevención. Utiliza siempre productos de calidad y respetuosos con tu pelo.

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