¡¡¡Las pequeñas historias sobre la Behobia ya están aquí!!!

Behobia-San Sebastián                                  Disfruta leyendo las pequeñas historias que se esconden en los productos relacionados con la preparación de nuestra carrera favorita, la Behobia-San Sebastián. Son historias de superación y esfuerzo que narran la preparación cotidiana de esta prueba deportiva.

Como ejemplo, una pequeña muestra:

Llevas tiempo preparando la Behobia-San Sebastián con intención de demostrarte a ti mismo y a tus compañeros de trabajo (sobre todo) que estás hecho un chaval y que puedes con todo. Les vas a dejar con la boca abierta pues has visto la evolución de tus tiempos de entrenamiento y los has comparado durante la pausa del café con tus compañeros y, aunque callas, sabes que estás más preparado. Jon, el de ventas, suele ser el centro de atención. Baja de 1h30´y presume de ello.

Llega el día de la carrera y estás emocionado durante la salida. Ponen la música de “Carros de fuego” a través de la megafonía, luego “The eye of the tiger”… La sonrisa te asoma en la boca y comienzas a dar saltos para controlar los nervios. Se acerca la hora, 10…9…8… a tu alrededor se escuchan algunos gritos de ánimo, …7…6…5…4… palmadas… más saltos… 3… notas tus pulsaciones en los oídos…2…1…

¡Sales a tope! La emoción acumulada durante los momentos previos te impulsa como un cohete y comienzas disparado. A tu alrededor los demás corredores aprietan los dientes y tú haces lo mismo. Aceleras. Todo te impulsa a ir más y más rápido.

Llevas seis kilómetros y comienzas a flaquear. Ves el puerto de Gaintxurizketa. En ese momento eres consciente de que te has pasado de vueltas y que tanta confianza te puede hacer pagar factura demasiado pronto. Piensas en la pausa del café de la oficina, en tus compañeros alardeando de sus tiempos y en ti mismo, agachando la cabeza y manteniendo tu silencio porque no has conseguido acabar por delante de los del departamento de ventas. ¡Pero espera! Tu preparación para esta prueba ha sido perfecta. Incluso estuviste probando con diversos geles energéticos durante tus entrenamientos más exigentes hasta que diste con el gel energético cola de 226ers, y llevas tres envases contigo. Habías oído que era conveniente probarlos antes de la carrera, durante los entrenamientos, porque a veces te pueden provocar efectos no deseados. Es el momento de sacar un envase y recuperarse. Lo vacías en tu boca y aprovechas un trago de agua durante el avituallamiento para ayudarte a tragarlo mejor. En ese momento recuerdas la farmacia de tu barrio en la que te mostraron el producto y los consejos de la farmacéutica y sonríes. Te notas cargado de nuevo. Puedes con los kilómetros que quedan. Sabes que tienes dos envases más que te ayudarán a dosificar el esfuerzo. Avanzas. Caen los kilómetros y los corredores a tu paso. Saludas a Jon cuando le adelantas y le sonríes. No olvidarás nunca su cara mientras sorprendido, se pega a ti durante unos metros pero termina rindiéndose.

Llegas a la meta. Paras el crono, lo miras y vuelves a sonreír. Caminas hasta el avituallamiento. Mientras disfrutas de un refresco y un plátano ves llegar a Jon que te mira. Piensas en el lunes, y sabes que esta vez tú serás el centro de atención.

 

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