LA COPA MENSTRUAL: ESA GRAN DESCONOCIDA

Cada vez es más frecuente que acudan mujeres a la farmacia, sobre todo jovencitas, a preguntarnos sobre la copa menstrual. ¿Cómo se utiliza? ¿Qué ventajas tiene? ¿Puede utilizarlas cualquier mujer?

Así que nos ha parecido interesante hacer un artículo que explique en qué consiste este sistema que creemos, poco a poco irá desplazando al uso de compresas y tampones.

La copa vaginal es, como su propio nombre indica, una especie de copa flexible que, al introducirla en la vagina, se queda adherida a las paredes de la misma reteniendo la menstruación. Dependiendo de la cantidad de flujo menstrual de la mujer habría que vaciarla cada 4-8 horas, aunque se podría mantener durante 12 horas si fuera necesario.

En primer lugar, hay que superar la idea que tenemos de que es un sistema poco higiénico y repulsivo, ya que, reconozcámoslo, cualquier método que utilicemos para protegernos de la menstruación va a ser igualmente poco agradable.

Hay dos tallas, la pequeña para mujeres que no han tenido partos y la grande para las que sí.

Es posible que las primeras veces que se utilice cueste un poco acostumbrarse a su presencia en nuestro cuerpo, por ello es aconsejable, por lo menos en los primeros usos, envolverla de algún gel lubricante que haga más agradable su colocación.

Antes de cada primera puesta en una nueva menstruación es recomendable higienizarla dejándola hervir durante 5 minutos. Entre uso y uso es recomendable limpiarla con gel de higiene íntimo o por lo menos aclararla con agua.

Las copas suelen estar fabricadas de material hipoalergénico, las que tenemos nosotras en concreto son de silicona, por lo que se evitan posibles alergias. También se evita el Síndrome del Shock Tóxico asociado al uso de tampones, poco frecuente pero muy grave.

La copa menstrual es reutilizable, por lo tanto, más económica y ecológica que cualquier otro método, ya que dura hasta 10 años.

Al estar en el interior de la vagina se evitan los olores desagradables que se producen al utilizar compresas.

Personalmente, la única desventaja que le encuentro al sistema en cuestión es el tener que vaciarla en baños públicos, ya que, al no disponer de agua para poder limpiarla, la higiene se hace más complicada, pero con unas toallitas de higiene íntima se sale del paso perfectamente.

Así que os animamos a probarla. Estamos seguras de que si lo hacéis seguiréis usándola.

Y ya sabéis, si tenéis cualquier duda podéis consultarnos con toda confianza. Estaremos encantadas de ayudaros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.